
Ya sé que a mucha gente no le gustan estos días, por unas razones o por otras.
Y son comprensibles, y lo entiendo bien. Quizás alguna vez me encuentre entre ellos.
Pero todavía a mí me gustan.
Por los recuerdos de vivencias pasadas, felices y llenas de ilusión.
Por las ganas de revivirlas, o recordarlas al menos.
Y porque todavía hay mucha gente a mi alrededor con quien celebrarlas, personas cercanas y alegres, cuya alegría se me contagia (aunque otros ya no estén y su recuerdo se haga presente).
Esta gente hace que pierda la tristeza, olvide lo que no merece la pena recordar y medite sobre el valor que le damos a tantas pequeñeces de la vida... castillos de humo que creamos en ella de forma baldía.
A todos quiero felicitar.
Que paséis al menos unos días felices, alegres y tranquilos.
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