jueves, 6 de diciembre de 2007

Aprender


Aprendiz de todo.
Sigo sintiendo en mi piel la túnica de aprendiz de la vida.
A pesar de conocer tantos aspectos de ella, de enseñar, de ayudar, de mostrar el camino a otros, de salir airoso de dificultades… me sigo sintiendo aprendiz.
Y ese sentimiento me mantiene vivo, porque mantiene una meta en mi mente y en mi inteligencia.
La meta que debo conseguir siempre y que nunca alcanzo.
La meta por la que lucho y me da fuerzas para seguir viviendo.
Una meta intangible, desconocida en su esencia, pero sentida día tras día… desde que una vez fui niño.
La sensación de que debo seguir aprendiendo no sé para qué.
Para llegar a conocer, conseguir y abarcar “la vida”. Sus pequeños detalles, sus trucos, sus problemas.
Con la idea utópica, infantil e ilusa, de que un día conoceré sus secretos y descansaré feliz.
Mientras tanto, sigo aprendiendo, y sigo enseñando lo aprendido.
Aunque algunos tengan la idea falsa de que ya sé mucho, o incluso de que ya sé todo, que confían en mí como si no pudiera equivocarme.
Porque ellos también van aprendiendo, y creen que quien les enseña algo, ya lo sabe todo. Como nos pasa a todos.
Y mientras tanto, mientras transcurren los años de mi vida, que ya van siendo muchos… sigo aprendiendo.
En cada cosa que hago, en cada empresa que empiezo.
No me canso, no termino nunca y no quiero terminar.
Mi imaginación y mi interés no tienen límite, de momento.
Me interesa aprender, quizás porque sigo teniendo esa sensación de que no sé nada.
Que soy un ignorante, que no he hecho nada más que empezar, que la vida me espera a lo lejos, que me falta tanto…
Pero estoy contento. No quiero tener el sentimiento feliz de la satisfacción, como tienen otros que han cerrado las puertas al conocimiento.
Esta sensación y estas ganas de dominar lo que se me ponga delante de los ojos, y hacerlo bien… me mantiene vivo y joven.
Así me siento… como hace unos años, cuando, adolescente, pensaba que toda la grandeza de la vida estaba delante de mí, esperando a que la descubriera.
Al cabo del tiempo he descubierto muy poco…. todavía me falta mucho, o todo, por descubrir.
Sigo siendo un aprendiz, y me sigue gustando.
Aprender… todo y de todos.

.

11 comentarios:

Ana dijo...

Nos queda media vida para seguir aprendiendo, disfrutando y compartiendo.

Un auténtico placer leerte de nuevo y con la ilusión tan viva como tu alma.

Un besazo.

Isabel dijo...

Tiempo es lo que sobra... y todo para aprender, que nunca está de más y es lo mejor que tenemos. Una alegría también para mí volver a tenerte entre nosotros con esos ánimos renovados. Besos.
http://senderosintrincados.blogspot.com

DairHilail dijo...

tu és um grande homem, e recomeçar é digno dos grandes...
bj

tisbe dijo...

Esa es la juventud del alma,el deseo que no muere de aprender,de intentar hacerlo bien y cuando lo hiciste lo que considerabas bien tratar de hacerlo mejor...y que no sea ello fuente de insatisfacciones por no llegar nunca,al contrario,la belleza,creo yo,está en el camino y en lo que te vas encontrando en él,lo que vas aprendiendo,lo que vas enseñando,lo que vas compartiendo.
¡Qué bueno despertar cada día y que no muera el asombro por la vida y por el camino que se nos presenta delante,tantas cosas por descubrir,tan inesperadas muchas veces...!

Auténtica o Valerie dijo...

No hay nada más maravilloso que aprender y colocar ese conocimiento para el aporte a los demás..pero ojo.. a demás de saber, hay que experimentar con nuestras vivencias aquello aprendido para que heche raíz en nosotros y así lograr un mejor entendimiento de lo nuevo que aprenderemos..
un abrazo grande...

Bett dijo...

A mi me gusta seguir leyendote... y saber que sos de los sabios que quieren seguir aprendiendo de la vida.

Un fuerte abrazo Celtaj

tchi dijo...

Ser aprendiz hasta la ETERNIDAD es mi deseo. Pero, cómo tú, aún «me falta mucho, o todo, por descubrir».

Muy bueno ensayo, como siempre.

Un abrazo.

tchi dijo...

En la Navidad no pido, pero doy cuanto puedo.

Felices Fiestas Navideñas. Pacífico 2008.

Un abrazo.

Sei que existes dijo...

Que continues sempre a aprender em todos os dias da tua vida!
Beijocas grandes

celtaj dijo...

Ana... te espero.

Isabel, gracias por tus palabras. Tiempo para aprender, tiempo para vivir.

Gracias Dairhilail, gran loca de corazón y sentimientos.

Tisbe, intento conservar la juventud cada día de mi vida, y voy aprendiendo de jóvenes con los que me encuentro... jóvenes de corazón como tú.

Auténtica, me da una gran alegría cada vez que te veo por aquí. Y tienes razón en lo que dices, pero ya sólo aprender me parece que merece la pena, sirva para lo que sirva. Sólo el hecho de aprender, de ver, de escuchar, de vivir... merece la pena.

Bett... a mí sí que me gusta leerte y sentirte cerca. ¡Qué te voy a decir! Que sigas cerca. Un abrazo INMENSO.

Tchi.. mi amiga de "al lado". Tan cerca como un suspiro. Feliz Navidad para ti y los tuyos. Un sorbito de champán estará dedicado a ti.

Sei, un beso para ti también. Gracias por visitarme.

Haila dijo...

Seguramente tú seas tan grande como tus palabras...
Aprender a querer, a desear, a amar, aprender a aprender, a luchar, a resignarse, a valorar... Aprender a vivir...
Aprender podría ser un sinónimo de vida... y tanto que sí...
Da gusto leer tus líneas de nuevo celtaj... Gracias por ello.
Un beso, Haila.