
Sabemos, aunque a veces no lo recordamos por muy obvio que sea, que la senda de la vida sigue siempre su camino en ciclos, en idas y vueltas, en subidas y bajadas, en éxitos y fracasos.
Como el mar con sus olas, arriba y abajo, avanzando hacia su destino para morir en las rocas o descansar en la playa.
Así camina
Así caminan los hombres que en ella habitan, sus sociedades, sus cuerpos y sus almas.
Y así camina el espíritu inquieto.
Épocas de abundancia y épocas de sequía.
Cuando todo mana a borbotones o cuando nada fluye... porque la madre tierra es fértil o porque está seca.
Sequía estéril, jirones y trizas de arena y polvo.
Porque se fue el agua. O porque se la llevaron.
Sequía de agua por los embalses muertos.
Pues aunque no lo creamos o tengamos empeño en no creerlo,
agazapados en la comodidad de un hueco tibio,
bebiendo las falsas gotas que inventamos para seguir viviendo...
Aunque la sequía que sufrimos sea hoy tan árida,
volverán las lluvias y las nieves,
volverán los ríos y las fuentes.
A pesar del pesimismo y a pesar del hombre, siempre vuelven.
Y volverá tu sonrisa, que es el mejor premio.
.
5 comentarios:
Somos cíclicos. La vida a veces no nos ofrece suficiente bienestar para mantener la sonrisa brotando como en una fuente inagotable. Los problemas se suceden, las circunstancias nos agobian y las épocas de sequía se nos vuelven insoportables.
Pero no hay mal que cien años dure... así que, sobreviviremos. Muchos besos.
Para mi la vida es una noria, con su eje central, girando contínuamente.
Efímeros son los momentos felices, fugaces las risas o las lágrimas, nada permanece inmutable, ni siquiera los sentimientos. El tiempo retoca los recuerdos, acomoda los vacíos en rincones indolentes, convierte los silencios en melodías para el olvido.
Como la madre naturaleza cumplimos nuestros ciclos y estaciones, unas veces con más fortuna que otras. La experiencia convierte en fácil lo más complicado: ser feliz.
Espero que la vida ilumine tu sonrisa en cada amanecer.
Todo fluye en la vida,
a veces manantial sosegado,
a veces corriente que arrastra,
a veces fluir cantarín
otras arida sequía...lágrimas...
Cuando tu sonrisa
llega a mi orila...
el alma y la piel
se me salen por los poros
haciéndome ser mar
entre tus manos
No hay sequia como vos decis, si hay sonrisas de quienes quieres!...es el mejor premio!
Y hablando de premio, aun no pasastes por el bosque a buscar un premio que es tuyo! =D
Besotes!
Isabel, así es. A pesar del título deprimente, el fondo es el de la esperanza. El correr cíclico de la vida, felices arriba, tristes abajo. En ninguna de las dos situaciones solemos acordarnos de la contraria a la que posiblemente volveremos.
Ana, precisamente esa realidad es la que debe empujarnos a ver con otra perspectiva nuestro futuro. El dinamismo de nuestro propio devenir debería ayudarnos a salir del estancamiento donde con frecuencia nos empeñamos en instalarnos.
Tisbe... a veces se añora, a veces se precisa, a veces se nota un vacío... pero a veces se sueña.
Bett, ¿de qué madera estás hecha que abres así la coraza de otros corazones? Aprecios como el tuyo son el mejor premio.
Publicar un comentario