
Por más que se repita al cabo de una vida, de unos siglos, y de la historia toda de la humanidad entera, nunca desaparecerá la costumbre del hombre de tropezar con la misma piedra.
Una costumbre tan arraigada en su seno que parece imposible arrancarla de su alma.
Qué obsesión con poner el pie en la misma trampa...
Qué manía con volver al mismo agujero...
Será por la decisión independiente y libre de cegarse voluntariamente para imaginar que lo que hay no existe.
No es y no está. Porque lo digo yo. Y yo no quiero.
¿Por qué volvieron a poner el canto en el mismo sitio?
El canto estaba....
Mentira ... ¡mentirosos sinvergüenzas!
La verdad para el hombre es que el mundo le odia.
Se empecina en hacerle ver realidades que no existen. No existen porque el hombre lo cree y lo dice. El mundo se equivoca. Y basta.
Lo peor es que la vida también se equivoca entonces.
Por enésima vez el hombre tropieza.
¿Cuándo llegará a apartarse de la maldita piedra?
Decidme amigos...
Y después de la enésima, ¿cuánto falta?
.
8 comentarios:
Yo prefiero pensar que la piedra es lo que nos hace humanos. Será que no acabamos de aprender lo necesario, o que necesitamos obstáculos para llegar a ser mejores. Lo que pasa es que lo que duele nos incomoda.
Las que falten, tendremos que llevarlas con dignidad, porque siendo humanos y teniendo corazón, encontraremos muchas más aún. Un beso grande.
Ni idea Celtaj, si caes siete veces levántate ocho.
Te dejo mi abrazo amigo y mi mano tendida.
Pues supongo que mientras se vive se tropieza,a veces porque interesa cegarnos,no querer creer o ver lo que no gusta,otras por todo lo contrario,por querer creer lo que no vemos o la vida se empeña en que nos convenzamos de que no existe.
Hay diferentes tipos de piedras,las que tropieza la humanidad en general y crea guerras y no evita hambres,y otras,las personales de cada uno.
En las personales,pues no sé,hay algunas que creo que vale la pena tropezarlas una y otra vez,creyendo,creyendo...
Como la anécdota que cuentan del profesor del que se reían sus alumnos por inocente y credulo y le decían :
"Mire,un buey volando" y el hombre salía a la ventana a todo correr entre la carcajada general y cuando uno de sus alumnos que le quería bien le pregunta por qué lo hace,el sabio profesor le responde..."porque prefiero creer que los bueyes son capaces de volar a que Vds. son capaces de engañarme"...
Pues algo de eso pienso yo,prefiero creer...aunque tropiece,me equivoque muchas veces,aunkeduela.
Un abrazo
Creo que volveremos a caer una y otra vez. Es como que pasado un tiempo quieres arriesgarte de nuevo y te olvidas de engaño pasado. Y cuando caes, vuelves a decir... Si ya lo sabía, si ya lo sabía. Pero ya dicen que la esperanza es lo último que se pierde.
Besos
Querido Celtaj, vengo de tropezar en una piedra que no se aparta de mi camino, y ya no sé si torcer mi rumbo o pasar por encima aunque pisarla suponga otro duelo.
Las piedras no se apartan solas, se entoñan en lo más profundo y ni con agua caliente se van. Espero que el tiempo y el cariño de los que realmente nos aman pueda ser la ayuda necesaria para superarlo.
Después de la enésima ... seguir avanzando, con más cicatrices y menos ingenuidad, pero con igual ilusión si es posible.
Espero que un dia el camino sea menos pedregoso para todos los que mantenemos que el mundo puede ser maravilloso.
Ojalá.
Retorno a mi blog con nueva dirección url : http://eternailusa.blogspot.com/
Un abrazo.
Quantas mais vezes? Quantas vezes mais o homem teimar em culpar tudo e todos pela sua má vida e não se reponsabilizar totalmente por ela... quantas mais vezes o homem não procurar mudar-se a si próprio em vez de tentar mudar aos outros...
Beijo grande
Te entiendo, CeltaJ, pero,
nunca será la misma piedra. En las trampas hay siempre nuevas piedras. Con la certidumbre de que las piedras hacen parte de la vida de cada uno en la tierra.
Y por cada tropiezo ha que empezar siempre, siempre, siempre...
Abrazo.
Publicar un comentario