jueves, 20 de noviembre de 2008

Condena



Porque hago daño.
Porque fallo a quien no debo sin quererlo.
Porque suelto la mano que confía en mí en busca de un aliento.

Cuántas veces lo he hecho y lo estaré haciendo...

Cuando rompo la alegría de su rostro sin consciencia.
Y el remordimiento roe sin piedad en mis adentros.
Cuánto duele la herida de quien quiero,
si esa herida se provoca por mi empeño.

Al viento y al aire se lo he dicho,
que el viento lo diga a quien escuche.
Que la pena no quiero que se guarde,
porque quiero que se pague como debo.

La tristeza y la caverna son el precio... como siempre.


(repitiendo)

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7 comentarios:

tisbe dijo...

Qué triste Celta !
Es cierto duele mucho el dolor que causamos a quien queremos y sobre todo a quien nos quiere.
Haces daño,sueltas la mano...para buscar tu aliento,es duro,pero es que tú también importas,es así,a veces hacemos daño,nos empeñamos en hacerlo porque necesitamos...
Creo que esa caverna,esa tristeza,ese remordimiento ya paga tus cosas y quisiera quitártela,pero no puedo y además,quizá en estos momentos te haga sentir un poco mejor castigarte de ese modo...pero solo unos momentos eh ? que te repito,es duro,muy duro tener que herir para buscar tu aliento,pero es necesario,no ponerse uno mismo en primer termino,vale,pero ponerse en algún termino.

Te abrazo,no me gusta sentirte triste y en caverna,pensaré que quizá es licencia poética,pero...no sé,no sé...detrás de lo que se escribe siempre hay un tantito o un todito de lo que anda por dentro.

Tienes mi hombro en forma de palabras y mi abrazo siempre.

Ana dijo...

Sin quererlo Celtaj, sin intencionalidad.
Somos humanos en todo, erramos y perdonamos mutuamente. No te fustigues y dibuja una nueva sonrisa sabiéndote buena persona.

Te dejo mi cariñoso y cálido abrazo, espero que sirva de ayuda.

Anónimo dijo...

Nadie es perfecto, el daño se hace a veces, inconscientemente, quizá porque la vida no nos deja otro remedio. No mereces la tristeza en tu corazón. Besos.

Sei que existes dijo...

Somos humanos e como tal é normal que isso aconteça, mesmo sem nós querermos...
Beijo grande

tchi dijo...

La benignidad es mutua.

Si no paramos cuando necesitamos para mirarnos y hablar con nuestro yo, al llegar al límite de nuestras capacidades puede suceder que hagamos lo que no deseamos, pero, hay que perdonarnos y volver a empezar.

La vida se hace también con estos reveses.

A ver se te animas y superas este dolor y tristeza que te amarga y estruja el corazón.

Estoy cerca, muy cerca a ti.

Confianza, CeltaJ.

Abrazo muy entrañable.

tchi dijo...

Tu amistad es un precioso regalo que la vida me ha dado. Y no tiene precio.

Besos.

Sei que existes dijo...

Passei para te deixar um beijo grande