jueves, 5 de julio de 2007

Hasta pronto...

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Las vacaciones obligadas de todos los años (¿podré elegir alguno?).
No me quejo, me perderé unas semanas en el lugar donde me he perdido ya demasiados años.
Me gusta mucho. El atlántico es mi segunda patria, y casi diría que la prefiero a la primera.
Pero este año sigo sin la ilusión ni las ganas de entonces, y ya van...
Voy empujado, no de mala gana, pero sí desganado.
Sé que estaré bien, y probablemente me sentará bien, por eso no opongo resistencia.

Dejo atrás un mal año, uno de los peores.
Desilusión, desengaño, angustia (mucha), tristeza, disgusto... y también apatía.
Escribo cada una de estas palabras a conciencia, desde el recuerdo de su vivencia.

Confío en volver con otro aire, la decisión está tomada y no me echaré atrás.
Otro aire en mi cabeza, porque siempre tendré el mismo en el corazón, en el espíritu, en el alma... y en mi locura.
Ese aire jamás lo dejaré... pese a quien pese.

Hasta pronto...

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martes, 3 de julio de 2007

Abre los ojos


(De mi corazón al tuyo)

Estrella que irradias tu luz hacia nosotros,
brillo y fulgor en oscuras noches,
es un placer mirarte, aprender de tus destellos,
placer es encontrarte,
lujo inmerecido toparse contigo en el éter nuestro,
mirarnos tú es regalar el cielo... gratis,
sonreír, cenit sereno de nuestra busca errante.

Estrella que guardas el calor en tus entrañas,
calidez esclava en tu mazmorra,
celosa centinela de tu reja,
fiero guardián de tus heridas rotas.

Abre los ojos a los astros buenos,
deja correr el corazón cautivo,
libéralo a la luz, enséñalo... que aprenda,
que disfrute del mundo satisfecho.

Agarra con tu mano el firmamento,
abre las manos, los brazos, el cariño,
abre los ojos, busca aliados,
camina entre las luces camaradas.

Déjate querer,
no brilles sola,
camina... hazme caso... acompañada.

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miércoles, 27 de junio de 2007

Amor


Compromiso.
Elsa ha distinguido este rincón mío como "blog de amor".
Me obliga a escribir sobre el amor y a elegir otro blog digno de esta distinción.
Me honra su elección... y me agobia.
No me gustan estas cosas.

¡Podría escribir tantas líneas y tantas cosas sobre el amor!

Soy un loco.

Porque el amor es cosa de locos... porque los cuerdos no aman.

Porque el amor es infinito, no tiene límites, no termina, no es inteligente, no es amigo de la mesura, no se cuantifica, no se acota...

Porque el amor es aventurero, es generoso, no reclama, no pide, no envidia, tolera, perdona, disculpa, no exige, no piensa, no reprocha...

Porque el amor ama sin ser amado, entrega sin recibir, escucha sin ser oído, ayuda sin esperar, sana sin ser curado...

Por eso los cuerdos no aman... por eso no quiero ser cuerdo.

Porque estoy loco, porque quiero amar sin medida, buscar vuestra felicidad, contemplar vuestras miradas, mirar vuestros ojos, disfrutar vuestras sonrisas, reír con vosotros, brincar juntos, alegrarme con vuestra alegría, serenarme con vuestra paz, gozar con vuestras ilusiones, contagiarme de vuestra felicidad...

Amar hasta que duela, amar hasta la muerte... querer hasta morir.

Dar la vida, regalar mi vida... no pedir nada.

Amar callando... y cuando mi corazón enmudezca por la muerte... seguir queriéndoos.

Por eso no soy cuerdo, por eso soy un loco.


No puedo distinguir sólo un blog de amor entre mis "locos".
Locos repletos de amor.
El que quiera, que coja el testigo.
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lunes, 25 de junio de 2007

Os lo debo


A vosotros, que os quiero con locura.
Mi vida, mi mundo, mi razón de ser sois vosotros.
Y yo no os merezco.
Perdonadme mi inconsciencia, mi ignorancia, mi agobio, mi simpleza y mi miseria.
Perdonad el daño que os hago y os he hecho, sin quererlo y sin pensarlo.
Os pido perdón... tarde, pero aún así os lo pido.
Habéis estado siempre a mi lado, mis grandes tesoros, y no he ayudado a haceros la vida agradable, no he sabido o no he querido, encabezonado en hacer lo que creía que debía... que no era eso.
El deber mal entendido, la obligación no debida... a costa de la felicidad, la vuestra, la nuestra.
La atención a quien no la merece, ni la agradece, malgastada.
Sé que no leeréis estas palabras.
De otra forma intentaré compensar el daño y la infelicidad que os he producido, en el tiempo que todavía pueda hacerlo... con mi vida.
¡Cuánto os quiero!... ¡Qué idiotas los que me acusan de quereros tanto!
Seguiré queriéndoos toda mi vida y con toda mi alma, estaré de vuestro lado e intentaré resarcir el tiempo pasado.
No quiero oír más eso de que os quiero demasiado. Quiero quereros hasta el infinito.
Sois el regalo de mi vida.
Quiero que seáis felices.
¡Cuánto os quiero!... ¡Y qué bien sienta decirlo!

domingo, 17 de junio de 2007

Amanece


Demasiado tiempo.
Deseo del reloj atrasado, del tiempo pretérito... del desandar.
Es necesario parar ya, es necesaria otra vida.
La necesitan... y la merecen. Y tú.
Hazte dueño y amo. Tuya es la vida.
Como siempre fue y debió ser.
No te ahogues en recuerdos, no recuerdes espejismos.
No fue y no era.
No merece la pena.
No pierdas tiempo. Para ya y coge las riendas.
Olvida el pasado e inicia el futuro.
Ya es la hora.

(propósito)

lunes, 11 de junio de 2007

Principios...

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Bett... Bett... criatura mala. ¿Dónde fue tu caridad?
Qué examen me propones. Qué losa.
No puedo describirme ahora... lo siento, no me encuentro.
Pero no soy capaz de defraudar tu invitación, que es todo un detalle.
Porque me pides que no huya... me obligas.
Sólo por eso hago un paréntesis en mi blog para contarte cuatro principios que admiro y cuatro ideas que detesto:

Libertad. Tesoro y guía de mi vida... libertad mía y libertad tuya.
Compromiso. Extremo... en mi amor, en mi amistad, en mi vida.
Sinceridad. Mi gran defecto y mi ruina... que me enorgullece y me pierde.
Solidaridad. Los débiles... sin remedio, mi vulnerabilidad, mi talón de aquiles.

Traición. El gusano que más odio, y que me acecha sin descanso.
Crueldad. No la veo en mí... aunque mataría a sus dueños.
Servilismo. ¡Madre mía!... cómo lo desprecio.
Mediocridad. Cierro los ojos para no encontrarme con ella día tras día y hora tras hora.

Lo de describirme... no puedo.
Anda... no vuelvas a pedirme esto.

sábado, 9 de junio de 2007

Apatía a lo cotidiano


Cuando veas deshecha la mayor ilusión de tu vida,
depositada en ella tu espíritu y tu fuerza.
Cuando sientas que tu globo invencible se desinfla sin remedio,
majestuoso de colores y guirnaldas... impresionante, magnífico,
convertido en amasijo de dobleces inmundas, sucias y perdidas,
paño arrugado, triste y mendigo,
imperio abatido.
Cuando de ver el cielo de su propia mano,
lo veas desde abajo, desde lo pequeño y lo lejano.
Cuando convivas con hormigas y escarabajos,
los sin alma, desheredados del cielo azul y limpio.

Y te aterre el miedo de nuevos sentimientos que no eran tuyos,
de indiferencia ante lo corriente, de desprecio ante lo ordinario,
de apatía a lo cotidiano...
sentimientos de los que no huyes, por miedo a quedar en el vulgo abandonado,
porque tarde o temprano reflotarás otro globo fantástico,
y querrás volver a volar en él y con él, sin renunciar a intentarlo,
la esperanza intacta... prácticamente lo único que quedó intacto.

Cuando esa apatía haga que pierdas oportunidades, gozos y felicidades, y dichas, y te imposibilite levantar en tu vida el ánimo.
Cuando tu apatía haga daño a gente que quieres y te quiere,
gente maravillosa a la que importas, gente a la que conoces y desprecias.

¡Rebélate... y vive!
Busca conseguir el nuevo globo, busca tener las manos abiertas,
busca tener la mirada a lo alto, busca tener el alma dispuesta...
Pero desecha de ti la odiosa apatía, enemiga cruel y silenciosa,
cómplice callada de tu contrario.
Échala fuera y despídela...
Tú, por favor... ¡vive!.
¡Ánimo!

jueves, 31 de mayo de 2007

Morir lentamente


Neruda, amigo, fuerza que emerge del cielo como un rayo vivificador.
Palabras estimulantes que despiertan conciencias vencidas y morales abatidas.
Verdades para ojos ciegos.

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca,
no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee,
quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien pasa los días quejándose de su mala suerte
o de la lluvia incesante.
Muere lentamente quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce
o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo
mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.


sábado, 26 de mayo de 2007

Amigos cercanos


Sin prever, sin saber cómo, sin buscar.
Encuentras a lo largo de tu vida momentos en los que otras almas soplan sobre ti, arropándote y arrullándote. Echan a los buitres negros de tu mente, despejan tu noche y te acercan el amanecer.
A veces son antiguos amigos con los que llevas años en una relación acostumbrada y rutinaria, con inercia permitida, encefalograma plano, que de repente te necesitan, confían en ti porque sólo tú reconfortas su tribulación, porque no encuentran quien comprenda su rompecabezas. Y te vuelves fuerte, orgulloso y generoso. Y escuchar el bien recibido te devuelve a ti el mismo bien, multiplicado.
Pero otras veces son personas que no te conocen ni conoces personalmente, que sólo sabes un poco de sus almas y ellas un poco de la tuya, muy poco... pero suficiente. Más que suficiente para sentirte cercano a ellas, a sus sufrimientos y a sus reflexiones, a su forma de ver la vida, a su deseo de ganar y vencer... y no llorar. Gente fantástica que navega por el éter, por encima de las indignidades y miserias de este mundo y de los fantasmas que lo pueblan. Gente que te acaricia las entrañas con sus pensamientos y sus sentimientos, que abre sin querer las cárceles que tienes candadas por impotencia y miedo.
Gracias a vosotros y a vosotras. Amigos y amigas.
Gracias por echar a los buitres negros.
Gracias por estar donde estáis y por ser como sois.

viernes, 18 de mayo de 2007

Esfuerzo inútil


Este pelear con la vida. Qué invento el de esta vida, camino de piedras y guijarros que nos llagan los pies, camino de dificultades y obstáculos interpuestos para hacernos sudar, sufrir y pelear día tras día.
Dificultades a las que no podemos sustraernos; somos empujados a seguir adelante, hacia los obstáculos. No podemos renunciar a seguir caminando. La misma fuerza ingrata que nos impulsa desde atrás es la que nos planta los escollos por delante. La misma vida.
No hay escapatoria... seguir y seguir adelante... más y más obstáculos.
¿Renunciar? No puedes, o sí, pero con una solución que no es válida: renunciar a la vida misma, quitarte de en medio, desaparecer...
No, no es válido. Suicidarte no es válido, no sirve, no ganas. Sólo pierdes.
Únicamente te queda seguir adelante, salvando obstáculos, peleando en un esfuerzo inútil. El esfuerzo inútil de luchar con todas tus fuerzas contra un obstáculo, y vencerlo, y cuando te dispones a alegrarte por haberlo conseguido... otro obstáculo, y vuelta a lo mismo, y lo vences... y te dispones a alegrarte... y otro obstáculo... y otro... y así.
Así la vida entera... esfuerzo inútil, alegría efímera.
¡Qué ingenuos somos! ¡Menos mal!
Bendita ingenuidad.
Y bendita rebeldía que nos hace vencer una y otra vez, y lanzarnos de nuevo a la pelea para conseguir la efímera alegría. Un día y otro día, ingenuos de que no habrá más obstáculos, de que después del último vencido no vendrán más, de que el camino será de rosas y claveles. ¡Vencedores ilusos!
Benditos los ingenuos, y los rebeldes, y los locos, y los luchadores, y los amantes, y los alegres, y los vividores. Sois la sal de la vida, la sal del mundo.

domingo, 6 de mayo de 2007

A mi manera


Sí, ya sé… es una expresión tan manida que a veces aburre, sobre todo cuando la oyes en boca ligera.
Sin embargo, es una expresión hermosa cuando estás solo contigo, tú solo, con el celta que se esconde de ti… dentro de ti.
Un pensamiento que tiene la fuerza del viento, que te iza y te ondea libre, que te hace volar como ave solitaria. Que te hace respirar hondo y te limpia.

A mi manera…
A mi distancia de las cadenas, de las costumbres y de los fantasmas.
A la manera mía, a mi forma de ver la vida, a mis ganas de vivirla, a mi manera de ser, a mi locura, a mi fe.
A aprovechar mi tiempo regalado.
A encontrar a seres como yo, libres que buscan libertad.
A no esperar que la vida te lleve, a buscar diamantes fuera del sendero, a no ser borrego en tropel.
A no permitir que te dobleguen, a no contagiarte de la infamia, a no ser un necio.
A tener tu propia luz y ser tu propio candil.
A esperar que personas como tú, que lees esto y me entiendes, que piensas cada frase que lees, que haces un hueco a cada pensamiento, me digas que tú también…"a tu manera".
A mi vida… y a la tuya, a tu manera y a la mía. ¡Libres! ¡A nuestra manera!
Porque no renunciamos. Porque el camino es muy corto:

Al brillar un relámpago nacemos,
y aún dura su fulgor cuando morimos;
¡tan corto es el vivir!
La Gloria y el Amor tras que corremos

sombras de un sueño son que perseguimos;
¡despertar es morir!



domingo, 29 de abril de 2007

El Viaje... el viaje


Mucho tiempo y muchos minutos dedicados a soñar con Él.
La imaginación que no cesa, que suple la realidad que deseamos y no poseemos, sin resignarnos a aceptar la que nos es impuesta.
Con toda nuestra buena voluntad, incomprendida, despreciada, insuficiente.
El Viaje sigue, el camino sigue, la vida sigue, los años siguen… y la tozuda imaginación se rebela.
No quiere, no acepta, llora... ¿y qué?. No te van a hacer caso.
El Viaje sigue.
Quiero pararlo… ¡ya!
Quiero otro camino, quiero desviarme, acompañarte y que me acompañes.
El camino corre y se nos pasa el tiempo. Acabará si te descuidas… date prisa.

Este viaje, sueño con él. Preparado, minucioso, arreglado, sereno, ¿vendrás?.
Y si vienes, ¿qué?... ¿detendremos el Viaje? ¿torceremos su rumbo?...¿juntos?

Sueño con el viaje… sueño que domino el Viaje, deseo cambiarlo, orientarlo hacia el anhelo. Puede ser la luz o puede no ser nada.
Quiero ser feliz. ¿Me dejas?

sábado, 21 de abril de 2007

Quiénes somos


¿De qué estamos hechos? ¿Qué extraños mecanismos nos dominan?
Creemos que nos conocemos a nosotros mismos (¡ilusos!), y pensamos que conoceremos a toda la humanidad...¡idiotas!.
La disección ajena es la aventura más seductora e interesante que pueda imaginarse. No la de los fantasmas... por Dios, no…, la de la gente viva que te importa.
La inescrutable mente de tu amigo o de tu amiga que te desazona, que día a día parece un ser distinto, que te ama, que te odia, que te ayuda, que te ignora…
¿Porqué? ¿Qué pasta es ésa?
¿Porqué una persona que ocupa un lugar predominante en tu mundo te traiciona un día, sin venir a cuento? ¿Pero en qué piensa, en qué pensaba?
¿Porqué?
Y por qué de repente vuelve a ser tu amigo/a, tu aliado/a…sin venir tampoco a cuento. No ha pasado nada. ¿O sí? ¿Lo aceptas? ¿La aceptas?
Tú no eres así, ni mucho menos….que no, que tú no eres así.
Buscas en este mundo, el único que conoces, personas como tú. Las hay, lo sabes.
Personas que no traicionan, comprometidas con lo que prometen, coherentes con lo que predican, honestas por principio, fieles…. las hay.
Sólo encontrarlas, tarea difícil.
Y sólo quieres dedicar tu tiempo a esas personas, las que te hacen vivir, las demás no importan, no valen.
Allá ellas… ¡pobres!... nada.
¿Y tú, qué?

jueves, 12 de abril de 2007

Miedos


Miedo...
He leído una reflexión de alguien sobre el miedo. Miedo a la madrugada, al despertar y al levantarse, al empezar el día... miedo a la vida.
Un miedo que busca y encuentra refugio en la noche, en la quietud, en el sueño...en la nada de la oscuridad... en la muerte fingida.
Una angustia que todos, en algún momento o de algún modo, hemos conocido.
Pero otro miedo más profundo me vino a la mente y al estómago cuando leía estas reflexiones; el otro miedo, el de la noche.
El miedo a la soledad de ti mismo, de tu mundo interior, de tu yo, ése que no quieres que te moleste y que siempre te persigue.
Te sientes solo en el abismo cuando ves acercarse la noche profunda. Tú solo en un universo oscuro, los demás no están, se han ido, se han llevado el tumulto y el ruido que te cobijan. La ciudad dormida.
Estás desvalido... ¿dónde esconderte? ¿dónde agarrarte?
Te dejaron solo con tu silencio y tus fantasmas (los fantasmas reales, los de verdad, los del espíritu…no los otros fantasmas de carne y hueso que te machacan día tras día y hora tras hora allá donde vayas).
Esa soledad de la noche, que te ataca aunque tengas a tu lado a personas que te rodean, que te quieren, que te hablan y te sonríen... pero no te entienden.
Tú solo y nadie más, ni nada más. Tú con el desasosiego… el pánico al vacío.
Y sólo un remedio: dormir, cerrar los ojos.
Dormir para no vivir, para tender un puente a la madrugada y saltar el charco maldito, y encontrar otra vez el ruido y el tumulto... y esconderte sin ser visto…y asustar a los fantasmas con el barullo. Y pasar las horas... y la vida.
Pero no te engañas... sigues estando solo.